Los miembros de la European Recycling Platform (Plataforma Europea de Reciclaje), ERP, son conscientes de que la responsabilidad de todo fabricante con respecto a los productos que comercializan comienza con la toma de conciencia de que el proceso de fabricación de un producto se desarrolla siempre en un entorno de recursos y materias primas limitados. Una gestión responsable y sostenible, en los ámbitos medioambiental, económico y social, es indispensable para proteger al planeta, a las personas y a la propia industria. Sólo de esta forma puede garantizarse la producción a largo plazo.

En los últimos años la tecnología ha permitido satisfacer más y más demandas de los ciudadanos, mediante equipos eléctricos y electrónicos que eran impensables hace muy pocos años: pensemos en Internet, o en los sistemas de ayuda a la conducción basados en la tecnología GPS. Esto ha tenido una contrapartida en la mayor generación de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE). Sin embargo, en el lado positivo, el mercado --cada vez más dinámico y competitivo-- demanda a su vez un aumento de la innovación en beneficio del medioambiente. La concienciación a favor del desarrollo sostenible es una realidad: como ejemplo puede destacarse el aumento espectacular de los electrodomésticos con una reducción notable del consumo energético. Los productos con clasificaciones energéticas A actualmente representan un 80% de los productos vendidos, cuando hace XX años apenas suponían el 20%, y las mejoras en este sentido continúan.

Para paliar los efectos negativos de la mayor generación de residuos, en la actualidad los productores están obligados a implantar mecanismos que garanticen el reciclaje y la correcta gestión de los residuos al final de su vida útil.